Hijas de lo indecible
Sanar no es lineal sino relacional. No es que los otros te sanen, es que a través de relacionarte con los otros, mirarlos como tu espejo, entender sus dolores y sentir sus traumas, emociones o complejos es que comienzas a poder sanar los tuyos porque entonces los ubicas mejor, miras que tal vez si era para tanto o tal vez era para menos, pues no hay una métrica exacta que pueda calcular las emociones... el dolor o la pena y la tristeza como para calificarlo de proporcional o desproporcional a lo sucedido o a lo interpretado. Los hechos casi nunca son lo que son sino lo que sentimos que fueron, lo que recordamos que nos hizo sentir. Tampoco existe aquello de sentir demasiado o sentir muy poco, o no sentir, o ser insensible pues básicamente, todos los humanos sienten, inclusive aquellos que tienen alguna extraña configuración cerebral en la química hormonal que les permite no expresar o manifestar remordimientos. Si es que animales sienten, resulta arrogante pensar que los humanos no...



